
Quizá, el celular sea emblemático a modo de ejemplo, aunque ni los jeans ni las bebidas como la Sprite tienen una mirada ingenua sobre el problema. La versión que se difunde desde los revitalizadores del mercado es distinta. Los publicistas nos explican que ellos no crean necesidades, simplemente crean dependencia o fidelidad hacia las marcas que promocionan al aprovechar necesidades preexistentes. Ellos transforman la necesidad en deseo, de la necesidad de hidratarse al deseo de una marca de agua mineral o una gaseosa. De la publicidad como exponente de nuevos productos a la saturación visual de Coca-Cola un aviso en la vía pública cada un minuto. Explotan la extendida práctica del consumo indiscriminado como válvula de escape de las presiones sociales generadas por las visiones estéticas que marcan la diferencia entre pertenencia o exclusión. Manipulan la satisfacción de las necesidades preexistentes con nuevos productos que aseguran sólo un tipo fugaz de satisfacción. Así, se puede observar en las series importadas como los adolescentes estresados concurren en rebaño al shopping para liberar sus nervios..........>>>
Artículo procedente de http://www.rrppnet.com.ar
Autor: Víctor Malumián, es Editor de la Revista "Esperando a Godot" www.godot.323.com.ar Publicación creada por profesores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario